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Consejos podológicos para quienes pasan muchas horas de pie

Septiembre marca la vuelta a la rutina para miles de profesionales: docentes, sanitarios, dependientes, camareros, trabajadores de fábricas o comercios… Todos ellos tienen algo en común: pasan gran parte de su jornada laboral de pie. Esta situación, que a menudo se asume como “normal”, puede provocar problemas en los pies, las piernas y la espalda si no se toman las medidas adecuadas.

Desde nuestro centro de podología queremos compartir algunos consejos prácticos para cuidar tu salud podal en esta etapa del año, donde el cuerpo necesita readaptarse al ritmo laboral tras el verano.


1. Elegir un calzado adecuado

El calzado es la primera barrera de protección para tus pies. Asegúrate de que:

  • Sea de tu talla exacta, ni demasiado ajustado ni excesivamente holgado.
  • Tenga buena amortiguación y una suela antideslizante.
  • Permita la transpiración del pie, evitando materiales sintéticos que generan humedad.
  • Ofrezca sujeción en el arco plantar y el talón para mejorar la estabilidad.

Un zapato cómodo puede marcar la diferencia entre acabar la jornada con energía o con dolor en pies y piernas.


2. Plantillas personalizadas

Cuando la carga de trabajo exige pasar muchas horas de pie, las plantillas a medida se convierten en una inversión en salud. Ayudan a repartir el peso de forma equilibrada, corrigen la pisada y previenen sobrecargas en articulaciones como tobillos, rodillas o caderas. Cada pie es único, por lo que conviene realizar un estudio de la pisada en consulta podológica para valorar la necesidad de plantillas personalizadas.


3. Descansos activos

Aunque el trabajo sea intenso, busca momentos para mover los pies y mejorar la circulación:

  • Alterna el apoyo de un pie y otro.
  • Flexiona y estira los dedos siempre que puedas.
  • Haz pequeños movimientos circulares de tobillos durante las pausas.

Estos gestos sencillos alivian la presión acumulada y reducen la sensación de cansancio.


4. Medias o calcetines adecuados

Opta por calcetines de algodón o fibras transpirables, que eviten la acumulación de humedad y reduzcan el riesgo de hongos o ampollas. En profesiones donde se usan zapatos de seguridad, elegir un calcetín de compresión ligera puede ayudar a mejorar la circulación sanguínea.


5. Cuida la higiene y revisa tus pies

Después de la jornada, lava y seca bien los pies, especialmente entre los dedos. Usa crema hidratante para evitar durezas y grietas. Revisa de forma periódica uñas, piel y articulaciones para detectar a tiempo posibles problemas como callosidades, uñas encarnadas o sobrecargas.

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